El día que llegaron los invitados, los preparativos para la fiesta aún no habían iniciado.
7 may 2008
probando diseños nuevos ¬¬
1 may 2008
emmm....
Es que me dolía la cabeza desde la mañana, ese martes. La clase de filo, casi no me enteré de lo que hicimos, y eso que la profe llegó de buen humor y todo. La cabeza me daba vueltitas y luego, antes de inglés, cafecito con Jenni, repito, yo me mantengo descafeinado de preferenci
a, menos cuando me olvido y me tomo una coca cola; que por cierto (paréntesis) alguna vez se han preguntado, qué ocurre cuando tomamos una coca cola? (paréntesis). Luego en inglés, ese fue el día que dije no al café, pero sí a la coca cola; creo que tanta azúcar me había quitado el dolor de cabeza, algo así como que ahora mi organismo tenía cosas más importantes que hacer, nivelándome el azúcar, y absorviendo toda la cafeína, que ya no le dio tiempo para lo de la jaqueca, jaja. De forma que yo ya me sentí mejor y chévere porque esa clase hicimos el tema de las películas y redactamos un poco y esta vez ya no le pregunté todo a la profe, sino casi todo. Y más tarde me acordé de que me tengo que descargar Donnie Darko.28 abr 2008
Cerca,
Silencio, soledad...nubes, nubes, nubes. Esa noche llovió. Esa noche, cuando llovió...
La soledad rugió, se removió hasta sus cimientos; lloró con rabia y se extendió a través de todo el espacio para llenarlo de quietud, pero como no escampaba, ni lo haría en muchas horas; no tuvo más remedio que abandonar las plazas, las casuchas y los recovecos, para correr a refugiarse bajo los fuertes cimientos de la catedral, y esperar, salivando odio, a que terminara todo. De forma que se quedó dormida, acurrucada sobre sí misma hasta que amanezca. Y entonces, cuando salió vio que todo el pueblo era un charco, las calles antes invisibles, ahogadas por el polvo y la decadencia, asomaban su rostro débilmente, volvían a delimitarse. Pero el sol de medio día no tardó en apagarlo todo. Pasaron semanas, dos. Y la plaga que se alimentaban del recuerdo, dueña de todo lo baldío, volvía a deslizarse limpiamente sobre sus dominios. Eran días en que la vieja cuerda del campanario no daba señales de vida, y la campana seguía ciega; pero una tarde se sintió más frío del habitual. A través de la llanura habría podido observarse ejércitos de nubes oscuras viniendo. Esa noche llovería, y la otra, y la otra. Durante semanas la desolación iba a temblar, escondida en su rincón y de día saldría a reparar sus tesoros de quietud, sin más herramienta que su trabajo, que se mueve lento, con los años. Soportaría, curtida en desastres, trajinada en la inundación, días y meses, como una ciudad siendo sitiada.
25 abr 2008
Extracto de viejito
Estaba esperando el fin de año, y ciego. El reloj de la iglesia había tocado las once hacía poco tiempo. Una hora, una hora para año nuevo... pero quién sabe, la verdad es que el cura a cargo era muy viejito, y se le escapaban las cosas más elementales... como ajustarle la hora al reloj de su iglesia, que llevaba atrasado un tiempo indefinido de forma que quizás, el cieguito simplemente estaba como sonsito pendiente de la llegada de un año que acaba de comenzar hacía quién sabe cuánto tiempo.
-Una monedita, por caridad...
Clic, sonó la monedita.
-Gracias, gracias, gracias...-agradecido era el cieguito mendigo. Y tontorrón, porque el mocoso palomilla había sacado su lapicero y Clic, hizo sonar la latita. Le hizo mucha gracia y su novia se rió también como quien no quiere la cosa; y a medio camino se regresó hasta el mendigo. Clic, otra estafadita. Soy bien gracioso, se dijo.
-Gracias, gracias, gracias papá....-Mongol.
Cuando el reloj tocó las doce, la gente en los alrededores no hizo más que reírse, jeje, el curita está cada vez más viejo. Porque el año nuevo en realidad había sido ayer, y por otro lado el reloj sólo estaba atrasado un par de minutos.
Por su parte, el cieguito recogió sus cosas, vació su latita y, córcholis, el viento hizo Puf sobre su mano. No había ninguna moneda. Se rascó la cabeza un buen rato, porque le picaba mucho y porque no sabía qué se le hicieron las monedas. Se retiraba ya, maldiciendo, cuando el curita octogenario le salió al encue
ntro con una mano alzada y a punto de echarle la bendición al pueblo, por lo del año nuevo. Pero se topó con el cieguito y se le derramó íntegra la bendición. Sin embargo, emocionado y muy amante del prójimo, le saludó afectuosamente. De la misma forma le respondió el otro. Y se abrazaron los dos viejitos, a las puertas del dos mil "x", porque en realidad aquel año viejo había sido bisiesto, osea que duró un día más y en el fondo el pueblo estaba equivocado y ellos tenían la razón.23 abr 2008
royalito
19 abr 2008
Fbck hace diez años
La sala-cueva había sido linda.
Cuando llegó la sombra del sol, lo cogió de lleno en el rincón bajo las escaleras, con una media salida y legañitas en el ojo izquierdo.
La sala-cueva...oh, la tele samsung...
oh, el control remoto en su forrito Vinifan ...todo el frescor de la sala-cueva...(sacada de lengua a la luz del sol)...
mmm... caracho, dónde me habré dejado yo la otra media??...
oh, el chapulín... ya empezó, maratón del chapulín... 3 horazas de chespirito...ouooohh.
(Narrador)Oh, Hidrandina...Oh, es Domingo, apaguemos los generadores........Pluf! se fue la luz.
Tardó un poco en comprender que no vería Chapulín esa mañana. Caracho. Encontró su otra media y se sacó la legaña.
-Kitty!
-miau (qué)
-Vamos a jugar. Tú eras el caballo de este muñeco.
-miau (no gracias)
-Bien, y tu caja de arena era el desierto.
-miau (está de caca)
-Vamos, kitty.
-Ya ps, qué voy a hacer...(miau!).
18 abr 2008
The magic of giving
Este es un comercial que no vi en su momento, tiene más de un año; pero como en internet las cosas pululan sin fecha de caducidad, me lo encontré recién jeje... un ejemplo de anuncio.






